lunes, 11 de enero de 2016

El tiempo que tarda en llegar

Aun recuerdo esa noche. Ese momento idílico que tanto me hace suspirar y por el que hoy sonrío. Surgió cuando todo parecía perdido, cuando solo quedaba olvidar. Decidí traspasar la puerta, entrar en la habitación sin saber que iba a encontrar. Brillaban lucecitas en el suelo y yo no pude evitar seguirlas. Junto a cada una de las luces había un papel con una palabra escrita y éstas, al juntarse, formaban una frase. Sin embargo, ni podía ser ni era una frase cualquiera. Mis oídos quisieron escucharla, mi mente ya la oía. Comenzó a sonar la melodía. Era esa canción que me enseñaste, esa canción que tanto me gustaba. Y ya no sonaba en mi cabeza, realmente sonaba. Me giré asombrado y ahí estabas, sonriendo con tu media sonrisa. Te acercaste a mí despacio y me miraste, sin pronunciar palabra alguna. Podría decir que casi se paró el tiempo, contigo siempre lo hace. Y me cogiste de la mano, rompiendo el silencio susurrando un "vamos". Tu roce activó mi cuerpo, tu firmeza me dio fuerza. Siempre te seguiría donde fuera. Salimos a la calle, juntos paso a paso. Casi no sentía frío, solo podía alegrarme por tenerte cerca. Y nos enorgullecimos de nuestro "pecado", daba igual quien mirase, tú preferías no soltarme. Recuerdo que me sudaban las manos, hice amago de secármelas y tú me lo impediste, no querías perder contacto. Y te mantenías a mi izquierda, siempre a mi izquierda, como si temieses alejarte del corazón que, alocado, palpitaba. Seguimos caminando, calle arriba, calle abajo. No importaba nada más, solos tú y yo bajo la noche estrellada. Te miraba de reojo, todo el rato sonreías. Y no es que yo no lo hiciese, que lo hacía, pero me animaba demasiado verte así. Pude apreciar que eras feliz, que por fin nada parecía preocuparte, que reías más que nunca. Y casi con lágrimas en los ojos, lleno de felicidad, no pude evitar decir: "Ha tardado tanto tiempo en llegar... tanto, tanto tiempo... Pero por fin ha llegado."
No es que acabe aquí el momento, seguramente fue mucho más, pero ya tocaba despertar. Y sin abrir los ojos me di cuenta que había sido un sueño, que no solo no había pasado, sino que no iba a pasar. Y aunque debería haber llorando, aunque quizá me dolió la realidad, no pude evitar quedarme en la cama sonriendo. Me había sentido tan lleno, tan pleno, que tuve que quedarme tumbado a recordar, a guardar cada detalle. Aunque tarde, por fin había soñado contigo, y tener este recuerdo me completaba un poco más.

Debo añadir que también me hizo reflexionar, aun sin querer me haces mejor, me haces aprender y madurar. Y es que por fin descubrí que el amor no se sella con un beso como dicen los cuentos, el amor se sella con un "lazo". Algo que no es físico, pero por lo que sea une, algo que enlaza dos manos, dos almas, dos corazones. Ya no me arrepiento del pasado, ya no pienso en aquel beso que no conseguí darte, pues no era el momento, ni si quiera era necesario. De alguna forma tenemos un lazo, siempre nos mantendrá unidos. Y sí, no es el lazo que yo buscaba, no es el lazo que yo quería, pero he de admitir que es un lazo que me llena, que me hace feliz y que con él me basta. Ahora entiendo que no hace falta el amor que todos conocemos para estar completo. Que estoy rodeado de las mejores personas y tú siempre serás una de ellas. Y que por ello, simplemente, te quiero.


Baby,
It's been a long time coming.
Such a long, long time.


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