martes, 11 de enero de 2011

Corazón de plata 2

                                                  Capítulo 2

La reluciente daga reposaba sobre el pecho del chico. Esta subía y bajaba siguiendo el movimiento de su respiración. Allí se encontraba, con los ojos cerrados, soñando con malvados monstruos que lograba derrotar con su daga.
Estaba empezando a amanecer cuando la puerta de la habitación se abrió ligeramente haciendo aparecer las siluetas de un hombre y de una mujer. Tenían cara cansada por el gran esfuerzo que resultaba llevar una granja. Sus manos agrietadas y sus trajes sucios demostraban aún más este esfuerzo.
-¡Felicidades Kay!-exclamaron al unísono.
En ese momento, Kay abrió los ojos. La madre, de cabellos ondulados y ojos tiernos, se le acercó para besarlo y se dio cuenta de que el chico tenía algo extraño, sus ojos habían cambiado de color. Sin darle tiempo a reaccionar, los primeros rayos del alba se asomaron por el horizonte y, atravesando la ventana, rozaron la piel morena del joven. Y, así, como por causa de un terrible hechizo, empezó a notar algo extraño en su cuerpo. Sus ojos brillaron a causa de la luz, sus colmillos se alargaron, su rostro se ensombreció y una fuerza le hizo caer de rodillas al suelo. Su cuerpo empezó a cambiar, sus uñas se afilaron y le apareció pelo plateado por todas partes.
-¡Maldita bruja!, ¡nos maldijo de verdad!-grito el padre-A tus dieciséis años te has convertido en lobo, como ella dijo.
-Pero entonces está en peligro, su cabello no puede ser más hermoso, si le ven los guardias del rey, intentarán matarlo. ¡Ya sabes lo que le gustan a nuestro monarca las pieles! Intentará hacerse un abrigo. –Exclamó la madre con mirada temerosa.
-Hijo, debes huir de aquí, aléjate todo lo que puedas y escóndete. Tu única salvación puede ser que vuelvas a ver a esa anciana. Pero ahora no puedes, tendrá que ser por la noche, momento en el que volverás a ser humano. Ella mismo lo dijo, serás lobo por el día y humano por la noche. Ahora lárgate, antes de que despierte más gente que te pueda ver. Por la daga no te preocupes, si la guardas en su caja, podrás invocarla cuando quieras, y cuando no la necesites volverá aquí hasta que la vuelvas a llamar.
Dejó la daga en el suelo ya que no tenía dedos para sujetarla y su padre la cogió corriendo para guardarla en la caja.
-Debes irte ya. –sollozó la madre.
Kay miró con sus ojos lobunos a sus padres. Intentó hablar, pero no le salieron palabras. Se giró hacia la ventana y de un impulso saltó por ella. Notó el fuerte golpe de caída en sus patas y miró hacia el lugar desde dónde había saltado. Sus padres le miraban desde la ventana.
“Adiós”, pensó. Observó el bosque que rodeaba la granja y se encaminó hacia él, perdiéndose entre las sombras de los árboles.

5 comentarios:

  1. super gran historia sigue subiendo me encanta esta historia

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  2. Hola, soy amiga de Jeanne Kairi y estoy muy embiciada a tu historia, si puedes, sigue escribiendo, y ya de paso te dejo el link de mi blog, por si te apetece:
    http://elaburrimientomata-mm.blogspot.com/

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  3. Me alegro mucho de que os guste ^^
    En cuanto puedo sigo escribiendo, es que con los exámenes y todo no tengo tiempo T.T
    Me he pasado por vuestros blogs, están muy bien. Cuando pueda los miro a fondo y os comento.
    Un saludo ^^

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  4. Oks :) ademas, no pasa nada, a nosotras nos pasa lo mismo con nuestras historias xD es ke somos unas vagas

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  5. hola soy amiguita de estas dos locas xD me encanta tu historia tb ^^ ojala sigas subiendola
    Saludos! =)

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